Lo que ves arriba no es un gif animado; en verdad es una imagen estática. Si ves que la mancha negra se mueve, significa que formas parte del 84% de la humanidad que percibe este efecto. El motivo de ello lo descubrieron recientemente unos investigadores de neurociencia de la Universidad de Oslo (Laeng, Nabil y Kitaoky) y tiene incidencia en la performance de las tiendas de Ecommerce.
El fenómeno está basado en un grupo de neuronas de tu corteza cerebral que están pidiéndole a tus pupilas que se dilaten para ver en el interior de la mancha.
Aparentemente es algo que hemos heredado de los primeros humanos hace más de doscientos mil años. En algún lado de nuestra mente, estamos preparados para encontrar en los filos montañosos una cueva donde refugiarnos. Una vez encontrada, nuestra mente busca ver el interior para asegurarse lo antes posible que no haya ninguna amenaza oculta lista para saltarnos encima.
El efecto en movimiento para ocho de cada diez personas es la confirmación de un sesgo cognitivo conocido como de “anticipación”.
Ese sesgo es un atajo mental que usa nuestro cerebro para tomar decisiones rápidas, e inferir algo general a partir de algo particular.
Cuando el sesgo es positivo, es conocido como efecto “Halo”.
Ejemplo: Vemos un auto estacionado justo en la puerta de nuestra casa. El diseño es de estilo italiano de los años sesenta. Al mirarlo más de cerca vemos que el interior tiene detalles de mucha calidad: Unas butacas tapizadas de un tono oscuro sin imperfecciones; el volante se ve recubierto de cuero negro y la palanca de cambios está perfectamente cromada y con una terminación marfil.
La suma de todos esos detalles impecables harán pensar a ocho de cada diez personas que se está frente a un auto con un andar excelente.
Sin embargo, los automóviles deportivos de esos años están muy lejos del estándar de calidad y andar de los automóviles actuales; incluso de los más económicos. El juicio rápido les hizo sentir a los observadores una certeza que en verdad estaba equivocada.
Algo similar, pero en sentido contrario, sucede cuando los usuarios se enfrentan a una tienda que les ofrece una mala experiencia UX.
Las fricciones en el camino de compra les llevan a inferir que todo el proceso será tortuoso; como el check-out, la entrega e incluso el servicio de atención post venta y devolución.
Cuando los precios y las condiciones comerciales son más o menos las mismas en todos los sitios (y suele ser así) la gente hace ALT+TAB sin culpas para abandonar el sitio que está visitando.
La fricción número uno de los sitios es por fortuna la más sencilla de solucionar: el peso.
Sin dudas hay campañas de marketing y branding muy buenas, sólo que a veces no se adaptan correctamente a las tiendas de ecommerce y acaban por ser sitios tremendamente pesados. Algo muy común sobre todo en la industria de la moda.
Por definición, ningún sitio de ecommerce debería ser ni memorable ni llamativo. Deberían ser livianos, imperceptibles y transparentes, dejando sólo el protagonismo a los artículos que venden. Los buenos catálogos deberían limitarse a hacer que los usuarios recuerden “los zapatos” y no las estanterías.
Si quieres leer recomendaciones UX para tu tienda online, te invitamos a leer otros artículos en nuestro blog. Si deseas leer el estudio de la universidad de Oslo, sigue el siguiente link (En Inglés) https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fnhum.2022.877249/full