Al igual que el peso corporal y la presión arterial son indicadores fundamentales de la salud de una persona, el Ecommerce también tiene sus indicadores de bienestar. Estos índices nos ayudan a entender el estado de nuestro negocio y nos permiten compararnos con competidores o empresas de otros segmentos.
Entre estos indicadores el más importante y simple de todos es el de Ratio de conversión.
Es el valor que resulta de dividir la cantidad de pedidos de un período dado sobre la cantidad de visitas que recibe nuestro sitio en ese mismo período.
La fórmula es sencilla:

Imaginemos que en un mes dado tu sitio recibe cien mil visitas mensuales y en ese mismo período obtienes tres mil pedidos.
El ratio de conversión de tu sitio para ese mes es de 3%. Este cálculo puedes hacerlo ajustándolo a cualquier corte de tiempo: Un mes, un trimestre, un año o un día. Lo importante es que el corte temporal que elijas tenga suficiente masa crítica (volumen de pedidos y visitas) como para que tu conversión sea precisa y confiable.
Los números a partir de los que éste índice suele ser confiable y no sufrir saltos estadísticos, es a partir de las mil sesiones o visitas y los treinta pedidos efectivos. Esto quiere decir que si tienes menos valores de una u otra variable, los cálculos que hagas se volverían inestables entre períodos y no te servirían para comparar tu performance versus otros sitios.
¿Cuál es la importancia del indicador Ratio de Conversión?
En primer lugar te permitirá establecer un punto de partida: Al conocer tu ratio de conversión podrás comenzar a tomar medidas que tengan impacto directo en él y por lo tanto impacto directo en tus ventas y costos.
Servirá para trazar una línea en el suelo y comenzar la carrera de mejora continua contra ese indicador.
Si tu ratio de conversión mejora, no sólo aumentarán tus ventas; también reducirás costos de adquisición de usuarios, abaratamiento de tus campañas de marketing, licuarás mejor tus costos fijos y mucho más.
En segundo lugar te permitirá tener una vara de comparación contra el mercado. Podrás compararte con tus competidores y con empresas de otros segmentos. Eso te dará perspectivas para entender dónde estás parado con tu compañía.